Earlier this year, the General Assembly passed laws that placed significant guardrails around 287(g) agreements that went into effect July 1. However, last week, a federal judge temporarily blocked Virginia from enforcing key provisions of that law which restricts cooperation between local law enforcement and ICE. This ruling will allow current partnerships with immigration enforcement to continue, although localities and law enforcement agencies that have never participated in the 287(g) program cannot enter an agreement.
In addition to placing conditions on 287(g) agreements, the legislation originally stops state and local officers from assisting with federal civil immigration operations. The exceptions include instances involving the transfer of an adult from a correctional facility after receipt of an immigration detainer, and also imposed additional conditions, including advance identification of participating federal agents and restrictions on enforcement at schools, faith-based organizations, courthouses and polling places.
However, the fight is not over, as the Attorney General is filing a motion to stay the motion and will appeal the judge’s decision. All Virginians, no matter our immigration status, deserve to travel in our communities, go to work, and take our children to school without fear, and this injunction makes this more difficult. NVM will continue to work with elected officials and allies to protect immigrant rights and work towards creating common sense policies that protect, not target, Virginians.
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A principios de este año, la Asamblea General aprobó leyes que establecieron importantes restricciones a los acuerdos 287(g), las cuales entraron en efecto el 1 de julio. Sin embargo, la semana pasada, un juez federal impidió temporalmente que Virginia aplicara disposiciones clave de esa ley, que restringe la cooperación entre las autoridades locales y el ICE. Esta resolución permitirá que continúen las asociaciones actuales con las autoridades de control migratorio, aunque las localidades y las agencias de policía que nunca hayan participado en el programa 287(g) no podrán entrar en un acuerdo.
Además de imponer condiciones a los acuerdos 287(g), la legislación impide que los funcionarios estatales y locales colaboren en operaciones federales de inmigración civil. Las excepciones incluyen los casos en los que se traslada a un adulto desde un centro penitenciario tras recibir una orden de detención migratoria, y también impone condiciones adicionales, como la identificación previa de los agentes federales y restricciones a las medidas de control en escuelas, organizaciones religiosas, juzgados y centros de votación.
Sin embargo, la lucha no ha terminado, ya que el Fiscal General presentará una moción para suspender la orden judicial y apelará la decisión del juez. Todos los residentes de Virginia, sin importar nuestro estatus migratorio, merecemos movernos por nuestras comunidades, ir al trabajo y llevar a nuestros hijos a la escuela sin miedo, y esta orden judicial lo hace más difícil. NVM seguirá trabajando con los funcionarios electos y nuestros aliados para proteger los derechos de los inmigrantes y trabajar en la creación de políticas sensatas que protejan a los residentes de Virginia, en lugar de atacarlos.